Las fotos que roban el alma
De pequeño recuerdo haber escuchado que los aborígenes, en un principio no se dejaban fotografiar porque según ellos la foto les podía robar el alma. Pensé en su momento que era soberana ignorancia, que el no entender las tecnologías del nuevo mundo les jugaba una mala pasada. La verdad, es que ahora, a la distancia de los años, quizás les encuentre un poco de razón. No de que te robe el alma, me cuesta creer en ello incluso en la existencia de la misma. Desde que mi profesor de ciencias, recordado Manuel Cuturrufo, nos enseñó acerca del método científico y de como cuestionarlo todo, me tomó trabajo comprender la espiritualidad de muchos que se basaban en un sentir común arraigado sólo en la creencia ciega o la fe. Algunos me pretenden convencer con el tema de los 21 gramos, es decir, que al morir nuestros difuntos disminuyen su masa en 21 gramos y esto es lo que pesaría el alma. Tampoco lo creo, pero algo debe haber, quizás algún tipo de energía o manifestación de esta, el as...